miércoles, 28 de noviembre de 2012

Semana aciaga para el águila imperial.

El águila imperial ibérica (Aquila adalberti) es el ave rapaz más amenazada de Europa y desde 2006 es objeto de un ambicioso plan de recuperación de la especie llamado Alzando el vuelo que está dando sus frutos. De poco más de 80 parejas, se ha pasado a las 318 parejas reproductoras actuales, mostrando una celebrada tendencia positiva. Pero no todo son buenas noticias para el águila imperial y menos en esta semana, negra para dicha especie. Dos ejemplares han aparecido muertos en España reflejando dos de sus principales amenazas. Aunque los dos ejemplares aparecieron muertos el día 18 de noviembre, no fue hasta hace pocos días que la prensa y los medios se han hecho eco de estas pérdidas.

Águila imperial ibérica aparecida muerta en Mata de Cuellar (Segovia) el 18 de noviembre.

El primer águila imperial moría envenenada en Mata de Cuellar (Segovia) entre las provincias de Segovia y Valladolid. A la vez que se llama la atención sobre el águila encontrada, también se informa de la aparición de una loba (Canis lupus signatus) envenenada. Desgraciadamente en la zona no es la primera vez que se encuentran animales envenenados como recoge la propia nota de presa: "El Águila imperial apareció entre los límites de las provincias de Valladolid y Segovia el día 18 de noviembre, hay que recordar que en esta misma comarca apareció otra Águila imperial muerta con síntomas de envenenamiento en marzo de este año, en Pedrajas de San Esteban, y hace dos años otra en Olmedo. También se han encontrado muertas otras especies en peligro de extinción como el Milano real en varios envenenamientos en Iscar, siendo la zona sur de Valladolid una de las más castigadas por esta lacra del veneno, sin que en esta provincia se haya tomado ninguna medida sancionadora ni recuperadora, ni ninguna otra iniciativa eficaz contra  esta grave escalada de envenenamientos de fauna amenazada."

Respecto al segundo ejemplar de águila imperial encontrado muerto, de nuevo apareció el día 18 de noviembre pero esta vez no a causa del veneno, si no de un disparo. El ave se halló con 53 perdigones en el interior de un saco de piensos tirado en una cuneta. Se trata de un ave anillada que había nacido tan sólo seis meses atrás en Rascafría (Madrid), zona donde habitualmente no cría esta especie y que había sido ocupada por una pareja reproductora, por lo que fue realizado un fuerte seguimiento del nido. En éste se pudo observar un episodio de cainísmo que obligó a intervenir para salvar a uno de los pollos. El ejemplar malogrado se encontraba en uno de los vuelos de dispersión típicos de la especie cuando fue abatido por algún desalmado. Para saber más podéis leer este artículo de El País donde se detalla todo lo concerniente a este trágico hallazgo.

Confiamos en que no haya que lamentar más pérdidas y que los responsables de estos desastres naturales no queden impunes y paguen por el daño que ocasionan a nuestra diversidad.

1 comentario:

  1. El problema es que somos muy permisivos respecto a delitos ambientales. Muchas personas consideran delitos de última importancia todos los de contaminación, muertes de fauna salvaje,etc. frente a otros muchos, que ojo, son muy importantes. Apenas se ve que pillen a los que envenenan campos o furtivos, y si los pillan a saber en cuantos casos se llega a algo firme y contundente.

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