jueves, 3 de octubre de 2013

El azor tachiro, sembrando el pánico en el bosque.

Alguna vez me he referido en el blog a las rapaces forestales. Especies como los azores, los gavilanes... que tienen unas habilidades portentosas para desenvolverse en la densa red de ramas de los bosques. Para ello cuentan con una morfología adaptada a tal fin. De esta manera, cuentan con unas alas más cortas y redondeadas en promedio que sus parientes rupícolas o planeadoras, que les permíten volar por lugares estrechos con una gran potencia y poseen una cola alargada con la que son capaces de cambiar bruscamente de dirección para capturar a las presas que intentan darles esquinazo.

En el vídeo que sigue podemos ver una buena muestra de estas capacidades, así como advertir la típica morfología de una especie perfectamente adaptada a este terreno forestal. Se trata de un azor tachiro (Accipiter tachiro) que habita en bosques africanos y es endémico de África subsahariana. Suele cazar al acecho desde perchas ocultas dentro del dosel arbóreo aunque también recorre volando trechos de espesura antes de precipitarse por sorpresa sobre las víctimas y a veces también persigue aves en vuelo abierto o dentro de la vegetación densa. Entre las presas de las que se alimenta encontramos principalmente aves (paseriformes, tórtolas, cucos, llegando a capturar cálaos y trogones...), pequeños mamíferos (ratas, musarañas, ratones...), ranas, lagartos y camaleones, siendo estos especialmente importantes en ciertas poblaciones de la rapaz como las que habitan en Kenia, donde los camaleones se convierten en su presa más habitual. En el vídeo podemos ver una espectacular captura de un ratón.


No hay comentarios:

Publicar un comentario