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viernes, 6 de mayo de 2016

Una foto perfecta para mi charla.

Todos los años doy unas charlas acerca de rapaces en Faunia. Por lo general, son bastante sencillas y en ellas trato de explicar de manera superficial un poco de la biología de este conjunto de aves. Tras varios años ya impartiéndolas hay ciertos aspectos que invariablemente me llaman la atención. Aunque las aves rapaces son un grupo de pájaros muy populares, son muchos los aspectos que la mayoría de la gente desconoce de ellas y eso que, a priori, la charla va dirigida a alumnos que están realizando un curso de cuidadores de animales, por lo que es de suponer que el nivel de conocimientos sobre los animales en general sea superior entre ellos que entre la gente neófita.

Detalles de la biología como el dimorfismo sexual inverso, el cainismo, etc. son con frecuencia ignorados. Me ha sorprendido mucho en estos años también que sobre la reproducción la idea es extremadamente vaga y detalles como la reproducción asincrónica o los espectaculares cortejos de ciertas especies de rapaces son del todo desconocidos. 

Encuentro, incluso, problemas a la hora de definir un ave rapaz pero como ya hemos visto anteriormente en este blog (en esta entrada), no es una cuestión sencilla puesto que los orígenes de las aves que se agrupan bajo esta etiqueta son bastante diversos. Habitualmente descubro que la idea general sí está bien implantada en la gente, pero las definiciones son difusas y a menudo cargadas de errores. En este contexto, este año tuve la suerte de encontrarme una foto mientras recorría un día Facebook. No recuerdo quien la compartió, pero sí recuerdo parar en seco y pensar: esta es la foto que necesito. Podemos entretenernos en desglosar todas las características que hacen que un ave rapaz sea un ave rapaz, pero como bien dicen que una imagen vale más que mil palabras, vale la pena contemplar durante un rato esta foto, porque bajo mi juicio, en ella se esconde la definición más real y puede que más poética de lo que es un ave de presa. Esto es un ave rapaz: 

En esta foto podemos ver el rastro dejado en la nieve por un conejo y de repente...

sábado, 22 de febrero de 2014

¿Qué es la población flotante?

En las aves rapaces, se llama población flotante a la fracción de la población que no se reproduce. Normalmente está formada por ejemplares inmaduros, que todavía no han alcanzado suficiente edad como para reproducirse y por ejemplares subadultos (que ya podrían reproducirse) e incluso por adultos que no han sido capaces de conseguir un territorio reproductor.

Esta población flotante es muy variable, por ejemplo, en las especies de tamaño pequeño que normalmente se reproducen en su primer año de vida, la población flotante puede ser muy pequeña. En cambio, en especies de mayor tamaño, que tarden mucho tiempo en alcanzar la madurez sexual, la fracción de la población que corresponda a este grupo flotante puede llegar incluso a ser mayor que la propia fracción reproductora.

Los quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) inmaduros hacen vuelon de dispersión de enormes distancias, estos jóvenes todavía no reproductores forman parte de la población flotante de esta especie.
¿Son importantes estas poblaciones flotantes? Obviamente sí y mucho. Frecuentemente en los estudios que se hacían de rapaces hasta hace unos años, la población flotante era casi siempre ignorada. Esto era debido a que son individuos mucho más difíciles de localizar que los reproductores que están ligados a un territorio definido. En muchas rapaces esta fracción de animales dispersantes no se ha conocido en profundidad hasta que se han hecho censos exhaustivos y hoy en día haría falta un esfuerzo mayor para conocer muchos datos que todavía se desconocen.

Normalmente los individuos jóvenes que conforman estas poblaciones flotantes pasan sus primeros años de vida dispersándose, a veces, a distancias muy grandes de los territorios donde han nacido. Esta dispersión juvenil es un elemento crucial para la dinámica, la trayectoria, la distribución espacio-temporal y la estabilidad de las poblaciones. Por lo general, las rapaces siente una querencia por el territorio donde han nacido y tras esta etapa dispersante vuelven a ese territorio o a zonas cercanas a él para reproducirse. A veces estos territorios están ocupados y, o bien no se reproducen, pasando a formar parte de la población flotante como hemos visto, o colonizan nuevos territorios de cría. Esta movilidad de los ejemplares dispersantes es importante porque se asientan en los territorios que más lo necesitan, es decir, donde no hay un exceso de población, lo cual tiende a una estabilidad en la población.

El plumaje de esta águila imperial ibérica (Aquila adalberti) nos indica que es un ejemplar inmaduro.
Conocer en detalle la población flotante de una rapaz es importante para establecer planes de conservación eficaces dado que  a veces los territorios de cría poco o nada tienen que ver con las zonas que ocupan estos individuos jóvenes. Por poner un ejemplo, típicamente un águila real o un búho real buscaran un terreno escarpado con importantes roquedos para instalar su nido pero las zonas por donde se suelen encontrar a los ejemplares jóvenes y dispersantes, suelen ser terrenos más bien abiertos. Habitualmente los planes de conservación suelen restringirse a las zonas de cría que suelen coincidir con paisajes más vistosos (montañas, sierras...) pero si la amenaza que compromete a la viabilidad de la población se encuentra en los territorios que ocupan los pájaros jóvenes puede que quede fuera de las acciones conservadoras y la población flotante se vea mermada consecuencia de ello y como hemos detallado antes, a veces la población flotante supera en número a la población reproductora.

Por tanto, es de importancia capital conocer bien las poblaciones flotantes de las aves rapaces porque puede que el enfoque de los planes de conservación no sea el adecuado. En los jóvenes está el futuro de la población.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Los cárabos prefieren morir antes de ceder su territorio.

Hace unos días se publicaban los resultados de este estudio llevado a cabo en Doñana, está es la noticia donde se explican las interesantes conclusiones:

A pesar de que los búhos reales cazan cárabos y ambas rapaces nocturnas compiten por el alimento, estas aves suelen convivir. Un estudio, en el que participa la Estación Biológica de Doñana, ha revelado uno de los mecanismos desarrollados por los cárabos para disminuir el riesgo de que los búhos reales los detecten: mitigar su canto cuando escuchan el de su depredador.
En la investigación, realizada en el Parque Nacional de Doñana y cuyos resultados se han publicado recientemente en el Journal of Avian Biology, han colaborado también expertos de la Universidad de Évora (Portugal) y la Agencia de Patrimonio Natural de Escocia (Reino Unido).
Es el primer trabajo en confirmar que los cárabos comunes interpretan el canto de los búhos reales para evaluar el riesgo que corren.
El trabajo es el primero en confirmar la hipótesis de que los cárabos comunes (Strix aluco) son capaces de interpretar los sonidos que emiten los búhos reales (Bubo bubo) para determinar su localización y así evaluar el riesgo que corren.
 “Los cárabos responden reduciendo sus cantos para no ser detectados con tanta facilidad y así disminuir la probabilidad de ser cazados”, explica a SINC Rui Lourenço, uno de los autores del estudio e investigador de la Estación Biológica de Doñana.
Por otro lado, esta reacción no se da cuando el número de cárabos machos es muy alto, ya que su comportamiento territorial ­–utilizan los sonidos para identificar a los intrusos­– es tan importante para la especie que lo antepone a cualquier amenaza de depredación, a pesar de los previsibles costes letales.
El riesgo de que un depredador se encuentre cerca lleva al cárabo a elegir un hábitat u otro, esto influye en el tamaño de su población y en el éxito de sus cacerías. Es por esto que en un primer momento tienden a evitar los lugares ocupados por los búhos reales.
Sin embargo, a veces ambas especies deben cohabitar, ya que los territorios elegidos por el depredador son ricos en pequeños mamíferos y aves, que también constituyen la fuente de alimento principal de su presa.
Esta relación que comparten las dos rapaces es lo que en ecología se denomina depredación intragremio; “la  que se produce entre especies competidoras”, aclara Lourenço.
Los investigadores establecieron un área de estudio en la que fijaron 29 localizaciones donde se había confirmado la presencia de las aves.
Entre marzo y abril de 2008, y septiembre de ese año y marzo de 2009, se completaron 166 sesiones de escucha visitando cada uno de los 29 sitios entre cuatro y siete veces. Durante este tiempo, se registraron los cantos producidos entre media hora antes de la puesta de sol y 90 minutos después.
Su comportamiento territorial es tan importante para la especie que lo antepone a cualquier amenaza de depredación, a pesar de los previsibles costes.
“Es importante el contexto nocturno de estas interacciones, ya que estas rapaces utilizan mucho el sonido para detectar sus presas y en este caso verificamos que también lo usan para detectar los depredadores y evaluar el riesgo”, señala el investigador.
Los resultados se explican debido a que los búhos reales emiten más sonidos durante la primera media hora en ausencia de luz y los cárabos lo hacen más tarde, por lo que tienen tiempo de detectar a sus depredadores, evaluar su posición y modular posteriormente su canto.
Se encontró que la respuesta se producía inmediatamente después de escuchar a los búhos y, sin embargo, desaparecía con el tiempo.
Aunque ya existen algunos trabajos sobre este tipo de comportamiento en pequeños pájaros diurnos, se han tratado pocos estudios de este fenómeno en rapaces nocturnas.
“Hasta el 2000 los investigadores no eran tan conscientes de que también los depredadores como las aves rapaces y los mamíferos carnívoros están afectados por el riesgo de depredación”, concluye Lourenço.
Tomado de: http://www.agenciasinc.es/Noticias/Los-carabos-prefieren-morir-antes-de-ceder-su-territorio


viernes, 19 de abril de 2013

¿Cómo giran el cuello las lechuzas?

Sabéis que las aves nocturnas no tienen la capacidad de mover los ojos como por ejemplo lo hacemos nosotros, los humanos. Para contrarrestar esta carencia lo que poseen es una movilidad en el cuello enorme que les permíte girar la cabeza de una manera impresionante. He encontrado este vídeo donde explican de una manera fenomenal cómo los búhos y las lechuzas pueden girar el cuello unos 270º sin patírselo, ni obstruir las venas que riegan de sangre la cabeza. Merece mucho la pena verlo. ¡A disfrutarlo!


lunes, 17 de diciembre de 2012

Un águila ataca a un avión (teledirigido).

Entre las aves rapaces, las hay gregarias como los buitres que forman grandes agrupaciones y se reproducen a muy poca distancia entre ellos y las hay solitarias, donde normalmente una pareja defiende un territorio donde anida y expulsa, a veces con fiereza, a otras aves de presa o a otras aves que lo invadan. No es difícil observar grandes aves rapaces como por ejemplo un águila real (Aquila chrisaetos) siendo ostigada por rapaces de mucho menos tamaño como puedan ser ratoneros o milanos, para expulsar a la primera del territorio de cría de estos segundos, por poner un ejemplo. Incluso, por aves que ni siquiera son rapaces, como los córvidos.

El siguiente vídeo es muy revelador de este comportamiento. Aunque sus imagenes no son del todo nítidas, se llega a apreciar desde la cámara instalada en un avión teledirigido como un águila ataca repetidamente al aparato seguramente porque éste esté sobrevolando su territorio. Más aún en un vídeo que tiene miga, podemos observar que a su vez, el águila también es atacada por un pájaro mucho más pequeño, posiblemente un córvido.

Las imágenes son vertiginosas, pero parece tratarse de un águila real. Disfrutad el vídeo.


Raptor attack! from Billwhit on Vimeo.

miércoles, 18 de julio de 2012

¿Por qué el alimoche tiene la cara amarilla?

El alimoche (Neophron percnopterus) es el más pequeño de los buitres que habitan en la península ibérica pero no por ello guarda menos interés que el resto. Es más, acapara una jugosa colección de curiosidades. Hoy nos vamos a ocupar del intenso y llamativo color amarillo que presenta en gran parte de la cabeza, sin duda una de sus señas de identidad más destacables. No olvidemos que es el único buitre en el mundo con la cara completamente amarilla.

Es bien conocido que los alimoches juveniles no muestran ese color amarillo en la cara, siendo grisáceo y con ciertos tonos azulados y entre los ejemplares adultos se puede observar cierta variación de intensidad en el color. Varias preguntas nos asaltan con ello: ¿cómo adquieren ese color amarillo? y ¿para qué? Un grupo de investigadores de la Estación Biológica de Doñana estudió el enigma y como resultado publicaron un artículo en Nature desvelando el misterio.

Alimoche (Neophron percnopterus) en vuelo donde se aprecia su característico rostro amarillo.

De esta manera, descubrieron que la razón por la que el alimoche luce ese color amarillo en la cara se debe a los carotenoides, que son unos pigmentos de origen vegetal. Esto llevaría a pensar que el alimoche incluye vegetales en algún punto de su dieta, pero eso no ocurre. ¿Entonces de dónde los obtiene? Pues se observó que la luteína es el principal pigmento presente en el alimoche y ese pigmento procede de los huevos de otras aves, de insectos como los saltamontes y principalmente de las heces de cabras, ovejas, vacas y otros ungulados silvestres. Así, se observó experimentalmente que ofreciendo excrementos como alimento a un grupo de alimoches controlado, se intensificaba en éstos el color amarillo de sus caras. Esta conducta de alimentarse de excrementos ya había sido observada y había quedado reflejada en la cultura popular ya que en muchos puntos del Valle del Ebro a los alimoches se los llama "comemierdas" debido a ese hábito de hurgar en las heces. Esto demuestra la sabiduría que recogen todos los dichos populares. Pero faltaba darle la interpretación adecuada.

Esa interpretación también llegó de la mano del citado estudio. De esta manera, esos carotenoides que intensifican el color amarillo de la cara del alimoche parecen jugar un papel importante en la selección sexual, de forma que los alimoches con la cara más amarilla tienen más éxito con sus parejas y además parecen indicar un alto rango jerárquico, de manera que a más color amarillo, más dominante es el individuo que lo exhibe. A su vez, estos carotenoides presentan propiedades antioxidantes y de refuerzo del sistema inmune. Esto es debido a que la ingesta de esos pigmentos tiene consecuencias para los alimoches, dado que nutricionalmente los excrementos les aportan muy poco pero consumirlos en exceso favorece la presencia de parásitos en el intestino, por lo que sólo los individuos que estén en unas óptimas condiciones serán capaces de no verse afectados y de mostrar un color amarillo muy llamativo, que les confiere el consiguiente incremento reproductor.

martes, 20 de diciembre de 2011

El cainismo.

La mayor parte de las rapaces ibéricas ponen más de un huevo, excepciones a ello son el águila culebrera (Circaetus gallicus) y los buitres que cuentan con un sólo huevo en sus puestas. El resto de rapaces no pone todos sus huevos a la vez lo que produce un fenómeno denominado asincronía de eclosión o eclosión asincrónica, porque la hembra empieza a incubar desde que pone el primer huevo. Los huevos se ponen generalmente con dos o tres días de intervalo, aunque también existen intervalos de un día, de cuatro e incluso de cinco. Por lo general, cuanto más grande es la rapaz, mayor es el intervalo de tiempo entre huevos. También es cierto que la incubación no es tan intensa al comienzo, de esta forma una puesta de gavilán (Accipiter nisus) de cinco huevos que por ejemplo se realiza en ocho días, eclosionará con un intervalo de uno a tres días entre el pollo mayor y el menor.
Pero esta diferencia de tiempo entre eclosiones es suficiente para que se aprecien diferencias sustanciales en tamaño entre los pollos provocando un desfase en el crecimiento de los hermanos. En algunas especies como el quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) o las grandes águilas ha evolucionado un mecanismo adaptativo que recibe el nombre de cainismo, en referencia al pasaje fraticida entre Caín y Abel. Este fenómeno contribuye a que los pollos que sobrevivan estén en unas mejores condiciones lo que constituye un claro exponente de la selección natural.

En nidos como el de este milano negro (Milvus migrans) se produce una eclosión asincrónica que determina unas diferencias de tamaño entre las crías.

Lo que ocurre en estas especies es que el pollo de mayor edad y por tanto de mayor tamaño, en función de la disponibilidad de alimento puede picotear y agredir a sus hermanos menores provocando su muerte y así asegurándose que todo el alimento que sean capaces de llevar sus padres al nido irá destinado a él. Otras veces basta con que el pollo de mayor tamaño acapare el alimento de los más pequeños, muriendo estos por inanición.

Este fenómeno se manifiesta con mayor frecuencia cuando el alimento es escaso. Es un principio duro pero justificado biológicamente que asegura que sobreviven únicamente aquellos jóvenes que pueden ser alimentados en un estándar aceptable.

lunes, 31 de octubre de 2011

¿Qué es el parahawking?

El parahawking es una actividad que combina el vuelo en parapente con la cetrería. Esta modalidad fue inventada y desarrollada en 2001 por Scott Mason, un británico que practicando parapente en Pokhara (Nepal), lugar que a todos los fans de Heroes del Silencio nos suena, y se percató de que era una zona con gran abundancia de rapaces y muy apta para la práctica del parapente por las buenas corrientes termales ascendentes del aire, lo cual hacía que pudieran observarse las rapaces en vuelo en condiciones inmejorables.

Práctica del parahawking con un alimoche.

De esta manera, el siguiente paso fue entrenar a varias rapaces para que estas volaran junto al parapente e incluso se posaran en los deportistas. Ni que decir tiene que Scott comenzó a explotar la idea llevando a clientes en un tandem en el parapente, dando la oportunidad a la gente de volar junto a las aves rapaces. Entre las rapaces más utilizadas para esta modalidad están los alimoches (Neophron pernopterus) y los halcones de Harris (Parabuteo unicinctus).

Alimoche en vuelo entre parapentes.

Mason y sus colaboradores realizaron un documental llamado "Parahawking" que presentaron a diversos festivales de cine obteniendo varios premios y recientemente han grabado otro titulado "Flight for survival" que es posible encontrar en su página web: http://www.parahawking.com/

Actualmente también es posible practicar el parahawking en Alicante, aunque parece ser que la acogida no ha sido tan exitosa como en Nepal, por lo que si no os dais prisa, quizás tengáis que desplazaros al país oriental para poder volar al lado de las rapaces. Apetece, ¿verdad?


jueves, 1 de septiembre de 2011

Halcón peregrino y cernícalo vulgar: ¿Una historia de altruismo?

Hace unos días se publicó una noticia (1) donde se alertaba de la muerte de un cernícalo común (Falco tinnunculus) que estaba siendo criado por una pareja de halcones peregrinos (Falco peregrinus) en Córdoba. El jóven cernícalo se encontraba atrapado en el nido, enganchado por algún material, en una torreta de la luz y los halcones lo alimentaron durante un período considerable de tiempo (se habla de 4 meses). Lamentablemente, "Esperanza", que así se llamaba el cernícalo, murió esperando una ayuda que nunca llegó, a pesar de que las empresas y organismos responsables (Endesa, Ecologistas en acción y la Junta de Andalucía) estaban convenientemente avisados pero decidieron no actuar ante los elevados costes que suponía el rescate.
Dejando a un lado esta triste historia, de la que sólo se pueden sacar decepcionantes conclusiones, el trasfondo biológico sí es muy interesante. Es bastante infrecuente que individuos de una especie, ayuden a crecer, alimentando, a otro individuo de una especie diferente. Estaríamos ante un caso de relación interespecífica inusual.

Halcón peregrino.
Como ejemplos anómalos de reproducción en las rapaces, es relativamente común que un individuo jóven que aún no tiene edad para reproducirse, se quede en torno del nido de los padres y ayude a criar a la siguiente generación. Otra rareza supone que se formen tríos poliándricos, como es el caso del águila real (Aquila chrysaetos), el alimoche (Neophron pernopterus) o el quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) (2). Además, hay un único caso de hibridación citado entre halcón peregrino y cernícalo común en 2003 en cautividad. (3)

Se ha visto que el 2,4% de las aves ayudan a criar a unos pollos que no son suyos, aunque dentro de una misma especie. Si hablamos, como es el caso que nos ocupa, de que los padres pertenecen a una especie diferente a los supuestos hijos, aislando el caso del parasitismo (como por ejemplo el que ejerce el cuco), su frecuencia es muchísimo menor y además es difícil de entender evolutivamente porque aparentemente los padres no obtienen ningún beneficio de ello. A pesar de ello, este comportamiento se ha detectado en al menos 20 familias de aves. Un ejemplo está descrito entre adultos de alcaudón común (Lanius excubitor) y crías de escribano cerillo (Emberiza citrinella). (4)

Torreta de la luz con el nido del cernícalo y uno de los halcones peregrinos.

Se ha especulado con algunas posibles explicaciones. Entre las que gozan de más aceptación estaría la posibilidad de que fueran jóvenes parejas sin posibilidad de criar o con una puesta malograda que buscan ganar experiencia para que sus próximos esfuerzos reproductores tengan mayor éxito. Otra posible explicación expone que los adultos responden ante los estímulos de alimentar a una joven cría, aunque no sea de su misma especie, es decir, un comportamiento totalmente instintivo ante el reclamo de un pollo.

"Esperanza", la cría de cernícalo común atrapada en el nido.

Debido a la pérdida de "Esperanza", la cría de cernícalo encontrado en Córdoba que estaba siendo alimentada por halcones, es posible que nunca se lleguen a esclarecer las incógnitas que rodeaban tan singular asociación familiar. Una posible explicación es que los halcones desplazaran del nido a la pareja progenitora de cernícalos, con la intención de iniciar una nidada y que en vez de matar al pollo y quedarse con el nido, lo siguieran alimentando. Puede que no hubiera nacido todavía en el momento del "robo" del nido de los halcones a los cernícalos pero que ya estuviera en forma de huevo en él. Y otra opción es que el pollo ya estuviera sólo, atrapado en el nido y ante sus reclamos, acudiera la pareja de halcones y lo comenzaran a alimentar. ¿Vosotr@ qué explicación le dais?


Referencias:
(2) Quercus. Cuaderno 91. 16-20.
(3) Handbook of avian hybrids of the world. McCarthy, E. Oxford. 2006

lunes, 31 de enero de 2011

Introducción

Bajo la etiqueta de aves rapaces se engloba un grupo de aves con unas características morfológicas y comportamentales similares, que gozan de adaptaciones semejantes con la finalidad de capturar presas vivas, a pesar de que algunas de estas especies se han especializado en alimentarse de carroña.

A pesar de estas semejanzas, hoy en día, parece claro que su origen es polifilético, es decir, no todas las espcies proceden de un mismo antecesor común si no que ha sido mediante un proceso de convergencia lo que ha conducido a esa uniformidad de rasgos morfológicos, fenotípicos, etc.

Dentro de lo que comúnmente se denominan rapaces, hay dos grupos bien diferenciados según su máximo período de actividad a lo largo del ciclo diario. De esta forma, podemos encontrar rapaces diurnas (Águilas, buitres, halcones, etc.) y rapaces nocturnas (Búhos, lechuzas...).

Ambos grupos se caracterizan por poseer una serie de adaptaciones encaminadas a la busca y captura de presas, por lo que gozan de una vista muy desarrollada, una capacidad de vuelo magnífica, unas garras potentes y afiladas y un pico igualmente robusto y con gran capacidad para despedazar carne. Estas adaptaciones son comunes en todas las especies que nos ocupan, presentando, a su vez, ciertas especializaciones que, cada una de las cuales, hacen que estas especies sean únicas e inigualables.

Con este espacio quiero dar a conocer, al mismo tiempo que aprendo yo, cada una de las características que hacen de este grupo de aves, uno de los conjuntos de animales más fascinantes con los que el ser humano comparte el medio ambiente.