lunes, 9 de diciembre de 2013

Los cárabos prefieren morir antes de ceder su territorio.

Hace unos días se publicaban los resultados de este estudio llevado a cabo en Doñana, está es la noticia donde se explican las interesantes conclusiones:

A pesar de que los búhos reales cazan cárabos y ambas rapaces nocturnas compiten por el alimento, estas aves suelen convivir. Un estudio, en el que participa la Estación Biológica de Doñana, ha revelado uno de los mecanismos desarrollados por los cárabos para disminuir el riesgo de que los búhos reales los detecten: mitigar su canto cuando escuchan el de su depredador.
En la investigación, realizada en el Parque Nacional de Doñana y cuyos resultados se han publicado recientemente en el Journal of Avian Biology, han colaborado también expertos de la Universidad de Évora (Portugal) y la Agencia de Patrimonio Natural de Escocia (Reino Unido).
Es el primer trabajo en confirmar que los cárabos comunes interpretan el canto de los búhos reales para evaluar el riesgo que corren.
El trabajo es el primero en confirmar la hipótesis de que los cárabos comunes (Strix aluco) son capaces de interpretar los sonidos que emiten los búhos reales (Bubo bubo) para determinar su localización y así evaluar el riesgo que corren.
 “Los cárabos responden reduciendo sus cantos para no ser detectados con tanta facilidad y así disminuir la probabilidad de ser cazados”, explica a SINC Rui Lourenço, uno de los autores del estudio e investigador de la Estación Biológica de Doñana.
Por otro lado, esta reacción no se da cuando el número de cárabos machos es muy alto, ya que su comportamiento territorial ­–utilizan los sonidos para identificar a los intrusos­– es tan importante para la especie que lo antepone a cualquier amenaza de depredación, a pesar de los previsibles costes letales.
El riesgo de que un depredador se encuentre cerca lleva al cárabo a elegir un hábitat u otro, esto influye en el tamaño de su población y en el éxito de sus cacerías. Es por esto que en un primer momento tienden a evitar los lugares ocupados por los búhos reales.
Sin embargo, a veces ambas especies deben cohabitar, ya que los territorios elegidos por el depredador son ricos en pequeños mamíferos y aves, que también constituyen la fuente de alimento principal de su presa.
Esta relación que comparten las dos rapaces es lo que en ecología se denomina depredación intragremio; “la  que se produce entre especies competidoras”, aclara Lourenço.
Los investigadores establecieron un área de estudio en la que fijaron 29 localizaciones donde se había confirmado la presencia de las aves.
Entre marzo y abril de 2008, y septiembre de ese año y marzo de 2009, se completaron 166 sesiones de escucha visitando cada uno de los 29 sitios entre cuatro y siete veces. Durante este tiempo, se registraron los cantos producidos entre media hora antes de la puesta de sol y 90 minutos después.
Su comportamiento territorial es tan importante para la especie que lo antepone a cualquier amenaza de depredación, a pesar de los previsibles costes.
“Es importante el contexto nocturno de estas interacciones, ya que estas rapaces utilizan mucho el sonido para detectar sus presas y en este caso verificamos que también lo usan para detectar los depredadores y evaluar el riesgo”, señala el investigador.
Los resultados se explican debido a que los búhos reales emiten más sonidos durante la primera media hora en ausencia de luz y los cárabos lo hacen más tarde, por lo que tienen tiempo de detectar a sus depredadores, evaluar su posición y modular posteriormente su canto.
Se encontró que la respuesta se producía inmediatamente después de escuchar a los búhos y, sin embargo, desaparecía con el tiempo.
Aunque ya existen algunos trabajos sobre este tipo de comportamiento en pequeños pájaros diurnos, se han tratado pocos estudios de este fenómeno en rapaces nocturnas.
“Hasta el 2000 los investigadores no eran tan conscientes de que también los depredadores como las aves rapaces y los mamíferos carnívoros están afectados por el riesgo de depredación”, concluye Lourenço.
Tomado de: http://www.agenciasinc.es/Noticias/Los-carabos-prefieren-morir-antes-de-ceder-su-territorio


miércoles, 4 de diciembre de 2013

¿Un buen futuro para el águila perdicera?

Pues según un modelo que han desarrollado investigadores de la Fundación Migres y la Universidad de Málaga, parece que todo índica a que así será y que esta mejoría vendrá propiciada por el cambio climático. Una especie puede tener cuatro tipos de respuesta ante un cambio en el clima de su medio:

- Pueden alterar las fechas y las rutas de sus migraciones. Como por ejemplo las cigüeñas (Ciconia ciconia) que en muchos casos ya ni emprenden el camino migratorio o muchas especies migratorias que en vez de atravesar el desierto del Sahara, toman una ruta alternativa siguiendo la costa atlántica africana hasta sus cuarteles invernales cercanos al Sahel.
- Pueden seleccionar zonas de invernada diferentes. Un ejemplo claro son las gaviotas sombrías (Larus fuscus) que cada vez invernan en mayor número en humedales del interior como por ejemplo los embalses madrileños.
- Pueden sufrir cambios en su abundancia local. Las tórtolas turcas (Streptopelia decaocto) han desarrollado una explosión demográfica tremenda en los últimos años y en parte se piensa que es debido a la mayor bonanza climática, además de que es una especie que se adapta mejor en la relación antrópica que la tórtola europea (Streptopelia turtur).
- Pueden modificar sus áreas de distribución. Como parece que va a ser el caso del águila perdicera (Aquila fasciatus).

Adulto de águila azor perdicera, especie que se verá favorecida por el cambio climático.
Hay estudios que indican que las aves, paradójicamente por la gran capacidad de movilidad que les concede el vuelo, tardan más en reaccionar a cambios climáticos que por ejemplo insectos como las mariposas, las cuales desplazan sus poblaciones más rápidamente buscando su óptimo climático. Esto quiere decir que si, debido al cambio climático, las condiciones de temperatura adecuadas para una especie de mariposa se desplazan hacia el norte, las poblaciones de esa mariposa se desplazarán hacia el norte para buscar ese rango óptimo y el tiempo que les lleva alcanzarlo es menor que en el caso de las aves. La razón de este retraso en las aves puede ser debido a su querencia por los lugares donde anidan. En el caso de las rapaces, es un hecho que muchas de ellas construyen sus nidos en la misma zona donde nacieron, por tanto, ese desplazamiento de las poblaciones se hace más lento, pero se acaba produciendo.

Por eso cada vez nos visitan más especies africanas, como por ejemplo el ratonero moro (Buteo rufinus) que incluso ha criado en la península ibérica ya o el águila volatinera (Terathopius ecaudatus) que fue avistada por primera vez en España el 5 de Abril de 2012. Esta última cita se puede rememorar aquí. Y según este modelo parece que el águila perdicera sufrirá un proceso similar.

El modelo predice que el clima en España se hará más cálido y menos húmedo, es decir, aumentarán las temperaturas y disminuirán las precipitaciones, lo cual favorecerá que el águila perdicera se expanda hacia el norte de la península porque habrá muchos más territorios con condiciones idóneas para albergar poblaciones de esta rapaz. De confirmarse, es una buena previsión para una rapaz que cuenta con sus poblaciones más abundantes en este mismo país, ya que España contiene al 80% de la población europea con unas 750 parejas.

Modelo climático que indica los territorios de condiciones adecuadas para el águila perdicera.
Si se concreta esta expansión del águila perdicera por el territorio nacional habría que replantearse las estrategias de conservación de la especie debido a que los nuevos territorios quedarían, en gran parte, fuera de las zonas actualmente protegidas y donde habita este ave. La ventaja es que con el modelo se podrán ir analizando las nuevas zonas que merezcan la pena ser protegidas, es decir, puede ser una útil herramienta para la conservación.

Pero, ¿en realidad es una buena noticia? Pues a priori parece que el águila perdicera va a verse beneficiada por el cambio climático, pero el modelo no augura un buen futuro a otras especies, como por ejemplo el urogallo cantábrico. También habrá que ser tenido en cuenta para su conservación.


jueves, 14 de noviembre de 2013

16 de Noviembre, Día Mundial de la Cetrería

El próximo sábado 16 de Noviembre se celebra el Día Mundía de la Cetrería, en honor al día que esta modalidad de caza fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial (PCI) por la UNESCO. Tal reconocimiento fue otorgado el 16 de Noviembre de 2010 y trae consigo varias peculiaridades: Es el PCI más internacional en toda la historia de la UNESCO, es el primer Bien de Interés Cultural reconocido en todas las Comunidades Autónomas de España y en muchas de ellas constituye el primer PCI otorgado por la UNESCO.


¿Qué es la cetrería? La cetrería es el arte tradicional cinegético de cuidar y entrenar aves rapaces para cazar presas silvestres en su medio natural. Es una tradición que se lleva practicando 5000 años y en la actualidad abarca más de 70 países. Se cree que sus origenes debieron estar en los pastores que cuidaban de sus rebaños y estos, al desplazarse levantaban aves escondidas en el suelo, hecho que las aves de presa comenzaron a detectar y aprovechar, dado que era mucho más sencillo aguardar a que el rebaño asustara a las aves que hacer ellos una búsqueda activa de las mismas. Al principio, los pastores se limitarían a robar esas presas levantadas por sus rebaños que capturaban las rapaces pero con el tiempo, se iría creando un vínculo, una alianza entre el hombre y el ave de presa.

Esta modalidad de caza es tremendamente exigente, dado que se adquiere un compromiso con el ave que dura toda la vida del ave o del hombre. El ave necesita volar y unos cuidados adecuados los 365 días del año, por ello se requiere de un gran esfuerzo y dedicación a la hora de lanzarse a esta tradición. Las personas que deciden comenzar con la cetrería más bien se adueñan de un modo de vida, dado que el pájaro no entiende de vacaciones, horarios o festividades. Es algo a tener en cuenta si se decide iniciarse en este tipo de caza.

Ratonero de Harris (Parabuteo unicinctus), una de las rapaces más utilizadas en cetrería.

Con motivo del Día Mundial de la Cetrería se han organizado actos en muchos países cuyas premisas podéis consultar en la web de la International Association for Falconry (IAF) aquí. Y algunas de las actividades mundiales que se organizan podéis consultarlas aquí. Pero también se organizan actividades en España. Os voy a referir las actividades que tienen lugar en Guadalajara, provincia en la que resido y que ha organizado una serie de propuestas interesantes para celebrar este día, de hecho, puede ser una de las provincias que más actividades ofrezca. Entre esas actividades hay charlas, concursos de dibujo, etc. Tendrán lugar el día 15, es decir, la víspera del Día Mundial declarado en sí. Os dejo aquí la noticia en la prensa local donde se detalla el programa y los actos de la celebración. Lo más destacado, a mi juicio, son las charlas que comenzarán a las 10 de la mañana:

- Javier Ceballos, miembro de la IAF - La cetrería como Patrimonio de la UNESCO.
- Fernando López Herencia, director del zoo de Guadalajara.
- Andrés López Sánchez, presidente de la Asociación Española de cetrería.

Por último, quería hacer una observación. A lo largo del post he repetido en varios puntos que la cetrería se trata de un arte de caza. Se entrena al ave de presa con la finalidad de dar caza a una presa viva en libertad. Esto diferencia a esta modalidad de caza de otras actividades como son exhibiciones de aves rapaces en zoológicos, mercados medievales, etc. Yo tengo la fortuna de realizar las exhibiciones de aves rapaces y exóticas en Faunia (Madrid) y aunque la gente tiende a considerarte cetrero, mis compañeros y yo y cualquiera que desarrolle una labor similar no entramos dentro de esa definición dado que las aves que entrenamos no lo hacen para cazar.

Sombra, una hembra de pigargo americano (Haliaeetus leucocephalus) y yo.

Bibliografía empleada: CEBALLOS, J. y JUSTRIBÓ, J.H. (eds.). 2011. Manual Básico y Ético de Cetrería. 73p. Caïrel,
Madrid.

jueves, 24 de octubre de 2013

Taller fotográfico de rapaces nocturnas.

Desde la asociación Abanto y con la colaboración de Iberfauna, se va a desarrollar el próximo 10 de Noviembre en Zuheros (Córdoba) en las instalaciones de Iberfauna un taller para aprender a fotografiar rapaces nocturnas donde se podrán hacer fotos a algunas de las más carismáticas de estas rapaces, según informan en su cartel.

Me parece una buena forma de acercar a estos increíbles pájaros a la gente y una oportunidad para hacer grandes fotos a estos esquivos animales, así que animaros y a ver si podemos ver alguna de las fotos que se hagan. 




martes, 8 de octubre de 2013

Una rapaz aguafiestas.

Esta familia se las prometía muy felices al soltar a un pequeño conejo para que viviera en libertad hasta que un ave rapaz les fastidió la fiesta. En el vídeo se puede ver como la madre suelta al conejo que se aleja entre los jardines de una urbanización y antes de que pueda ponerse bajo cobijo, aparece de la nada un ave rapaz y captura al pequeño lagomorfo, al que se lo lleva volando hacia la seguridad de los árboles. Es una escena brutal de caza y ocurre a tal velocidad que no he sido capaz de identificar de qué pájaro se trata, aunque por tamaño y movimientos parezca tratarse de alguna especie de azor o similar.

Al margen de la sorpresa (y posible trauma que le cause a la niña del vídeo), se trata de un lance espectacular y refleja muy bien la táctica de captura de muchas rapaces en la naturaleza. Una perfecta combinación de velocidad, eficacia y técnica. Espero que la niña no quedara excesivamente traumatizada...


jueves, 3 de octubre de 2013

El azor tachiro, sembrando el pánico en el bosque.

Alguna vez me he referido en el blog a las rapaces forestales. Especies como los azores, los gavilanes... que tienen unas habilidades portentosas para desenvolverse en la densa red de ramas de los bosques. Para ello cuentan con una morfología adaptada a tal fin. De esta manera, cuentan con unas alas más cortas y redondeadas en promedio que sus parientes rupícolas o planeadoras, que les permíten volar por lugares estrechos con una gran potencia y poseen una cola alargada con la que son capaces de cambiar bruscamente de dirección para capturar a las presas que intentan darles esquinazo.

En el vídeo que sigue podemos ver una buena muestra de estas capacidades, así como advertir la típica morfología de una especie perfectamente adaptada a este terreno forestal. Se trata de un azor tachiro (Accipiter tachiro) que habita en bosques africanos y es endémico de África subsahariana. Suele cazar al acecho desde perchas ocultas dentro del dosel arbóreo aunque también recorre volando trechos de espesura antes de precipitarse por sorpresa sobre las víctimas y a veces también persigue aves en vuelo abierto o dentro de la vegetación densa. Entre las presas de las que se alimenta encontramos principalmente aves (paseriformes, tórtolas, cucos, llegando a capturar cálaos y trogones...), pequeños mamíferos (ratas, musarañas, ratones...), ranas, lagartos y camaleones, siendo estos especialmente importantes en ciertas poblaciones de la rapaz como las que habitan en Kenia, donde los camaleones se convierten en su presa más habitual. En el vídeo podemos ver una espectacular captura de un ratón.


jueves, 12 de septiembre de 2013

El regreso del águila pescadora.

Después de muchos años sin criar en España y prácticamente sólo contando con la presencia de los individuos en paso migratorio, esta especie empieza a rodearse de buenas noticias. Parece que la reintroducción que se hizo de ejemplares alemanes, escoceses y finlandeses en el entorno de Huelva, dió muy buen resultado, fruto de ello fueron los posteriores nacimientos de pollos en las marismas del Odiel y el embalse de Guadalcacíl (Cádiz), algo que no ocurría desde hacía muchos años en nuestra península.

Águila pescadora (Pandion haliaetus) capturando un pez. Tomada de http://blog.northshots.com/

Pues bien, se siguen dando buenas noticias porque desde este mismo verano ya vuelan 12 jóvenes águilas pescadoras (Pandion haliaetus), esta vez en la Reserva de la Biosfera de Urdaibai en el País Vasco en un nuevo proyecto de reintroducción de la especie en este estuario. Durante este último año el Centro de Aves de Urdaibai ha obtenido una licencia que le ha permitido traer 12 pollos de águila pescadora recogidos de nidos de las Highlands de Escocia, en nidos donde hubiera más de un pollo.

Los 12 jóvenes individuos han sido introducidos a su nuevo hábitat mediante la técnica del hacking y se han adaptado muy bien. De hecho, a los cinco días de su llegada, uno de las jóvenes águilas capturó un pez por sí misma. Se está procediendo a la aportación suplementaria de pescado fresco diariamente en plataformas, como si los parentales les aportaran comida.

La elección de Urdaibai no es casual y se debe a que es una zona utilizada por el águila pescadora en su migración hacia y desde el oeste de África en primavera y en verano, por lo que es frecuente ver individuos de esta especie en el estuario. Con este proyecto lo que se pretende es establecer una población reproductora en la zona, auspiciada por los buenos resultados que se está obteniendo con las águilas pescadoras en Andalucía. Esperemos que dentro de poco podamos hablar de dos núcleos reproductores de esta especie en la península y que su extensión sea cada vez mayor. ¿Habrá vuelto el águila pescadora para quedarse?

Águila pescadora (Pandion haliaetus) con un pez recién capturado. Siempre transportan los peces con la cabeza mirando hacia delante. Tomada de http://blog.northshots.com/