viernes, 22 de julio de 2011

Récord de parejas de buitre negro en Madrid.

Técnicos especialistas de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio están desarrollando durante junio y julio el proceso de anillamiento de los nuevos pollos nacidos los últimos meses. 
La pasada primavera nacieron 57 nuevos pollos, y en estos momentos se está culminando el proceso de anillamiento y marcaje de todos para su seguimiento y control, para poder mejorar la gestión y conservación de su población en la Sierra de Guadarrama.

En la actualidad, la colonia de buitre negro en Madrid es la que ofrece mayor seguimiento en todo el mundo y la región madrileña es el lugar del mundo en el que más buitres negros se han marcado y la colonia con mayor información disponible recogida en una extensa base de datos. En la década de los ochenta esta especie estaba en estado crítico, con apenas una treintena de parejas.

Buitre negro.

Cifra récord de parejas
El Valle del Paular, en Rascafría, y la zona de Valdemaqueda, son los lugares donde están establecidas las colonias más numerosas de este ave carroñera. Esta presencia se enmarca dentro de la zona que protege y preserva el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de la Sierra de Guadarrama.
Esta colonia de la Sierra de Guadarrama supone el 5% de la población europea. Una especie que aumenta de forma lenta y continua, sobre la que el Ejecutivo regional intensificó los trabajos de seguimiento en 1997. El buitre negro está incluido en el Catálogo de Especies en Peligro de Extinción de la Comunidad de Madrid, y es una de las aves más amenazadas de Madrid.
Proceso de anillado
Cada año, en colaboración con la Sociedad Española de Ornitología SEO/BirdLife, se anillan casi todos los pollos que nacen en primavera. Este trabajo se desarrolla en junio y julio cuando los pollos tienen un desarrollo medio. Al anillar los pollos se les coloca una anilla metálica del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino y una anilla amarilla de lectura a distancia de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio.
Ambas individualizan a cada ejemplar para toda su vida, y a través de sus códigos se almacenan en las bases de datos correspondientes la información referente a la localidad, fecha, biometría, etcétera de cada ejemplar anillado. De este modo, los controles posteriores de estas aves aportaran información relacionada con esta población.

Vía: http://www.ambientum.com/boletino/noticias/Record-parejas-de-buitre-negro-Madrid.asp

lunes, 18 de julio de 2011

El estrés impide a los milanos negros jóvenes reproducirse.

Un estudio de científicos de la Estación Biológica de Doñana y la Universidad de Washington ha revelado que un alto porcentaje de milanos negros jóvenes padecen estrés y no se emparejan ni construyen un nido hasta cumplir los siete años.
Los machos solteros muestran unos niveles de respuesta al estrés muy superiores a los de aves reproductoras y no todas se emparejan y construyen un nido al llegar la primavera, según ha informado el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
Este estudio llevado a cabo en Doñana revela que una gran parte de los milanos negros (Milvus migrans) son aves jóvenes que ni se emparejan ni construyen nido y que esta situación, que puede prolongarse hasta la edad de siete años, ocurre a pesar que estas aves retornan cada primavera desde los cuarteles de invernada en África, tras recorrer miles de kilómetros.

Pareja de milanos negros.
 Los investigadores de la Estación Biológica de Doñana midieron los niveles de varias hormonas sexuales para concluir que las aves jóvenes son, desde un punto de vista fisiológico, tan competentes y sexualmente maduras como los reproductores de mayor edad.
Por tanto, el problema para reproducirse radica en el estrés que los machos solteros sufren cuando los milanos de mayor edad monopolizan los lugares de reproducción al impedir su acceso a unos territorios de cría que son limitados.
En el caso de las hembras el patrón se invierte y son las jóvenes solteras quienes muestran un menor estrés. Unas diferencias que también pueden ser explicadas por el proceso de competencia territorial, que tiene un carácter predominantemente masculino en la mayoría de las aves monógamas.
Esta conclusión ha sido publicada en la edición de julio de la revista Physiological and Biochemical Zoology, como resultado de la investigación de científicos de la Estación Biológica de Doñana, y el CSIC.

viernes, 1 de julio de 2011

El centro de águila imperial de Sevilla llevaba 9 años estafando a la Junta

La operación Horus de la Guardia Civil ha "desmontado" nueve años de trabajo del centro de cría en cautividad del águila imperial de Sevilla, cuya empresa gestora llevaba años falseando datos que justificaran el éxito de su labor para seguir cobrando subvenciones de la Junta de Andalucía.

El fraude del citado centro es sólo una de las "patas" de una extensa red dedicada al expolio y tráfico de aves rapaces protegidas que acaba de desarticular la Unidad Central Operativa Medioambiental (Ucoma) del Seprona en 9 provincias españolas, y que se ha saldado con la detención de 16 personas, entre ellas 3 de los 4 trabajadores del centro sevillano, incluyendo a su director.

Según ha explicado el capitán del SEPRONA José Manuel Vivas, los implicados supuestamente robaban huevos y pollos de águila imperial del medio natural y los llevaban a Sevilla, donde los presentaban como nacidos en el centro "para seguir cobrando las subvenciones" de la administración andaluza, que podrían rondar el millón de euros anuales por diferentes conceptos desde 2002.

De este modo, los detenidos "presentaban datos de un proyecto científico de éxito, pero en realidad todo era una estafa en tanto que los huevos eran extraídos del medio natural", ha apuntado Vivas, quien considera que la Junta de Andalucía ha sido "víctima" en este caso, en tanto que la empresa subcontratada para gestionar el centro "usaba sus subvenciones para otros fines".

Vivas ha insistido, además, en que el Gobierno andaluz "ha colaborado en todo momento con la investigación", que comenzó el pasado mes de enero, después de que la Guardia Civil recibiera varias denuncias del expolio de huevos y pollos de rapaces protegidas en la provincia de Ciudad Real, y que aún sigue abierta.

El trabajo del centro era tan "poco científico" que los agentes han encontrado hasta un pollo de águila real que había sido expoliado de un nido pensando que era de imperial. 

Águila imperial.

No obstante, la trama no acaba en el centro de San Jerónimo, cuyos trabajadores formaban parte de una red que podría estar integrada por más de 150 personas dedicadas a expoliar nidos y a falsificar documentación y anillas, como parte de un negocio ilegal de compraventa de rapaces.

Entre las especies afectadas había halcones peregrinos, cernícalos, azores, autillos, gavilanes y, sobre todo, la más majestuosa y amenazada de las rapaces, el águila imperial.

Los precios de compra de los pollos podrían estar entre los 1.000 y 3.000 euros, aunque, según han podido comprobar los agentes en transferencias bancarias, se han efectuado ventas de ejemplares a coleccionistas por valores muy superiores, como 6.000 o 18.000 euros.

Los agentes estiman que el valor económico del negocio de la red podría cifrarse entre los 200.000 y 400.000 euros anuales.

Los miembros de la red, asentados en Ciudad Real, Sevilla, Málaga, Córdoba, Jaén, Murcia, Vizcaya, Pontevedra y Oviedo tenían diferentes grados de implicación, de modo que algunos se dedicaban al expolio directo de nidos, otros elaboraban documentos y anillas falsas para amparar los ejemplares y alteraban o cambiaban las anillas.

Como prueba física de estas irregularidades, se han registrado diversos domicilios y locales, y en sólo uno de ellos, en Murcia, se han encontrado incubadoras de rapaces, material de inseminación, una bolsa con material de escalada, 500 documentos Cites, más de 1.500 anillas de diferentes tamaños, numeradas y sin numerar y 14.000 euros, entre otras cosas.

Además, se han incautado de 101 rapaces vivas y 11 muertas congeladas, que al parecer tenían en "reserva" para cuando "les interesara decir legalmente que una rapaz había muerto".


Vía: http://www.diariodesevilla.es/article/sevilla/1010639/centro/aguila/imperial/llevaba/anos/estafando/la/junta.html

miércoles, 29 de junio de 2011

Encontrados antiguos nidos de quebrantahuesos en Castilla La Mancha.

Se han encontrado 9 nidos de quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) en Nerpio (Albacete) donde se hace una labor desde el Ayuntamiento con un programa llamado "Alas sobre Nerpio" que está dirigido a potenciar la relevancia avifaunística del municipio manchego. A la luz del nuevo descubrimiento, se puede inferir que el quebrantahuesos no era una especie extraña en la comunidad de Castilla La Mancha quedando así patentes unos importantes antecedentes históricos. A los nidos se accedió mediante técnicas de escalada y la comprobación de que fueron ocupados por el buitre osteófago queda patente por la presencia de "tizas" (así se denominan las deyecciones del quebrantahuesos por su alto contenido en carbonato cácico debido a su dieta).

Este nuevo hallazgo es de importancia porque pone de manifiesto antiguos hábitats de la especie que son susceptibles de ser recolonizados, más aún desde los esfuerzos invertidos en Andalucía por la reintroducción del quebrantahuesos.


Quebrantahuesos.

viernes, 22 de abril de 2011

El oído en las aves rapaces.

Las aves tienen un espectro auditivo similar al humano. Según un informe de investigación (Schawartzkooff 1973) alcanzan un límite superior a los 10-20 kHz (incluso más en algunos búhos) y un límite inferior a los 50-300 Hz. Las Strigiformes son excenciones a la regla porque dependen de una ancha banda de sonido para detectar a las presas. Por otra parte, existen pruebas de que las palomas domésticas e incluso las bravías (Columba livia) tienen un pico de sensibilidad adicional en la franja de los infrasonidos que podría darse en otras especies. Con todo, se desconoce si las aves pierden capacidad auditiva con la edad.

Algunos búhos presentan el cráneo asimétrico para localizar los sonidos de manera más precisa. Otra diferencia significativa de los humanos respecto de las aves es la mayor capacidad que tienen ellas para diferenciar secuencias de sonidos de intervalo muy corto, que las ayuda en el reconocimiento individual de la pareja, de los vecinos territoriales y de los pollos.

Búho real, especie nocturna donde es posible apreciar el disco facial que potencia la audición al conducir los sonidos hacia los conductos auditivos del oído.

Se ha estudiado muy poco la capacidad auditiva de las rapaces aunque se cree que se ajusta al general de las aves. Es posible que los aguiluchos tengan potenciado este sentido al igual que los búhos y lechuzas, debido a su disco facial. La presencia de este disco parece estar relacionada con su modo de caza consistente en sobrevolar a uno o dos metros la densa vegetación y un oído muy desarrollado sería un complemento ideal para la vista.

Además, las partes más profundas de las plumas auriculares están modificadas con el fin de mejorar la audición. Esas modificaciones afectan a la longitud y la ausencia de bárbulas para canalizar mejor el sonido.

A su vez, parece ser que numerosos paseriformes han desarrollado una estrategia adaptativa en su canto para confundir a las aves rapaces desorganizando sus capacidades auditivas. Esta estrategia consiste en una variación en el diseño del tono y estructura de su reclamo para minimizar la posibilidad de que el depredador localice a la presa.

miércoles, 9 de febrero de 2011

La visión en las aves rapaces.

En las aves, la vista es, casi siempre, el sentido más importante, con el oído en segundo lugar y el olfato en un pobre tercer puesto. La de las aves es una vida aérea y a alta velocidad. En estas condiciones, la vista y el oído son claramente más útiles que el olfato. La importancia de los ojos en las aves se refleja en su tamaño, de hecho, los ojos de un águila se parecen en dimensiones a los de los humanos, aunque el animal sea mucho más pequeño.

Los ojos de las aves son relativamente inmóviles, son tan grandes que dejan poco espacio en el cráneo para los músculos. Esta carencia se ve compensada con una alta movilidad del conjunto de la cabeza (Extraordinaria en búhos y lechuzas como se apuntará más adelante).

Durante el último medio siglo, la vista de las rapaces ha sido muy estudiada por los fisiólogos, evaluándola de modos muy distintos. Aunque el problema es más complejo, la discusión, habitualmente, se ha centrado en la agudeza visual o en la capacidad para distinguir detalles finos.

Águila real (Aquila chrysaetos)
En la zona de máxima densidad del receptor, la retina del Busardo ratonero (Buteo buteo) tiene 2,2 veces más células (conos) por unidad de longitud que el hombre (Rochon-Duvigneaud 1943). Esto no quiere decir que la agudeza visual, corregida para el tamaño del ocular, sea dos veces mayor que la del hombre. La retina de las aves se organiza de una manera muy diferente a la del hombre y el resultado neto, medido como resolución visual, podría ser mejor o peor que esa cifra. En realidad, los datos de inervación de conos en los ojos de las aves (Meyer 1977) y el estudio del comportamiento parecen ser la respuesta correcta de este asunto.

Al estudiar la visión de las rapaces, no debemos olvidar que la resolución de los detalles está estrechamente relacionada con el tamaño absoluto del ojo siempre que las características ópticas y la densidad del receptor sean más o menos iguales. Por tanto, las águilas y los buitres de mayor tamaño deberían estar mejor equipados que las rapaces más pequeñas para explorar sus territorios. Mediante la respuesta frente a dibujos de enrejado, un Cernícalo americano (Falco sparverius) alcanzó 2,6 veces el índice visible para un ojo humano (Fox et al. 1976) y más tarde, para la Culebrera congoleña (Dryotriorchis spectabilis) se demostró un poder de resolución similar al del cernícalo para distancias focales cercanas a las nuestras. Esto podría deberse a una adaptación visual a las necesidades ecológicas de cada especie, como el tamaño de la presa o al del territorio de campeo.

Sea cua sea la explicación, una diferencia fundamental entre la capacidad visual de aves y humanos es que, al igual que nosotros tenemos una visión "foveal", con una visión aguda tan sólo en el centro mismo de la retina, casi todas las aves diurnas tienen una gran proporción de conos (células que permíten una gran definición de la vista en color) en toda la retina, en correspondencia con una gran parte de su campo de visión. Debido a la posición más lateral de sus ojos, ese campo es significativamente mayor que el nuestro (aunque no es mayor en el caso de los Strigiformes, es decir, búhos y lechuzas, que compensan la posición más central de sus ojos con la capacidad de girar la cabeza casi 180º a cada lado). Estos dos factores confieren a las aves una sensibilidad visual mayor que la de los humanos. Por lo demás, muchas rapaces y otras especies que necesitan mucha precisión para cazar y alimentarse (colibríes, martines pescadores, golondrinas...) tienen dos fóveas en cada retina y son capaces de ver con una gran eficacia.

Aunque las rapaces diurnas no son equiparables a los búhos y lechuzas en cuanto a visión binocular, sus ojos están más dirigidos hacia delante que los de la mayoría de las aves (pensar en gansos, palomas, limícolas...) por lo que tienen un campo de visión binocular más amplio que el de esas otras especies. Este aspecto está  especialmente pronunciado en las águilas culebreras (Géneros Spilornis y Circaetus) probablemente porque la manipulación de especies peligrosas requiere una estimación aún más precisa de la distancia. La calidad de la imagen se ve potenciada por la posición temporal de la segunda fóvea en todas las rapaces, lo que parece ser selectivamente útil para la visión binocular.

Otra importante ventaja de las aves frente a nosotros, es su gran poder de resolución del movimiento respecto del tiempo. Su denominada frecuencia de titilación-fusión (el intervalo de tiempo requerido para separar dos impresiones visuales) es casi de un 50% mejor que la nuestra. Para muchas rapaces esto es de vital importancia durante las maniobras dentro del bosque o para apreciar los cambios de trayectoria  y velocidad de las presas.

Por lo demás, la visión de las aves es más compleja que la del hombre y en una serie de especies cubre una gama más amplia en el extremo de ondas cortas del espectro, adentrándose bien en el ultravioleta (Maier 1994). Las aves tienen también dos tipos distintos de conos (nosótros sólo tenemos uno), cuatro o cinco pigmentos sensibles al color (nosotros sólo tres) y un intríncado dibujo de gotitas de aceite de colores dentro de los conos para incrementar el contraste en distintas partes del campo visual.


La compleja arquitectura asimétrica de la retinada puede explicar un extraño detalle del comportamiento de las aves. Una rapaz que examina un objeto distante situado justo delante puede girar su cabeza hacia un lado para fijar el objeto con la fóvea central de uno de los ojos, en vez de con las fóveas periféricas de ambos (al ser la central mejor que estas dos) y cuando examinamos un ave en vuelo coronado, es frecuente que por la misma razón la veamos ladeando la cabeza.

Por tanto, en principio las aves tienen una mayor eficiencia visual que el hombre y en todo caso muy superior a la de los mamíferos no primates, que suelen tener más desarrolado el sentido del olfato. En cambio, las aves pequeñas no tienen una agudeza de imagen foveal comparable a la humana.

domingo, 6 de febrero de 2011

La alimentación de las rapaces.

Las aves rapaces son un grupo muy heterogéneo respecto a los recursos tróficos que pueden aprovechar, pero todas ellas comparten el ser consumidores secundarios, en términos ecológicos. Esto es, que se alimentan de otros animales ya sean vertebrados o invertebrados que cazan o aprovechan como carroña.  Dentro de ello, predomina claramente la captura de mamíferos (sobre todo pequeños roedores) y aves. En 38 de las 46 especies de la región paleártica occidental, estas dos clases juegan un papel fundamental. Insectos, reptiles, anfibios, peces, carroñas y desperdicios pasarían a un plano secundario aunque en ciertas especies tienen una importancia capital. Existe una única especie que se alimenta de vegetales, si bien no es vegetariana exclusiva. Se trata del buitre palmero, que no está presente en la Península Ibérica, es propia de África con una distribución mayoritariamente subsahariana.

En cuanto a la amplitud de su espectro trófico, podemos diferenciar dos tipos de rapaces, a saber: especialistas y generalistas. Entre los que presentan una estrategia especialista podemos encontrar, por ejemplo, el quebrantahuesos, el águila imperial ibérica o el águila culebrera, cada uno de ellos muy especializado en huesos de ungulados, conejos y herpetofauna, respectivamente. Las especies generalistas presentan un espectro trófico más amplio incidiendo en unas presas más que en otras según la época del año, facilidad de la captura, disponibilidad de la presa, etc. Ejemplos de rapaces que utilizan esta estrategia son los aguiluchos o los milanos.

Así, según el tipo de alimentación que presenten pueden tener adaptaciones más o menos específicas en regiones de su anatomía para poder capturar mejor a sus presas o para aprovechar óptimamente el alimento. De esta manera, por ejemplo, los picos de los buitres ibéricos, tienen diferencias en función de su preferencia por distintas partes de la carroña como las partes blandas, partes externas duras, huesos...

Para estudiar la alimentación de las aves, básicamente se realizan análisis de las presas aportadas a los nidos o mediante el análisis de egagrópilas que son bolas de alimento no digerido que varias aves como las rapaces nocturnas y algunas diurnas, regurgitan y que están compuestan por plumas, huesos... de animales ingeridos.

Águila rapaz (Aquila rapax).